¿Qué es y cuándo ir a terapia familiar?

Por Dra. Jimena Mayorga

La familia es un elemento fundamental en el desarrollo de todo ser humano. A partir de ella la persona adquiere una forma de ver, actuar, relacionarse y comunicarse con su entorno, es fundamental en el aprendizaje de aspectos emocionales y relacionales que influyen completamente en el desarrollo.
La Terapia Familiar es un ambiente seguro y regulado por un psicoterapeuta profesional, en el cual puedes expresar lo que sientes con respecto a algún miembro de tu familia o alguna situación relacionada con tus familiares.
Es importante aclarar que aunque sea uno de los miembros quien presente una u otra sintomatología la idea de la Terapia Familiar no es buscar responsables o culpables, sino que intervenir a la familia en su conjunto. La familia es un sistema en el que todos se influyen sobre los otros es por ello todos los integrantes pueden contribuir a la solución de un problema.

La terapia familiar tiene como objetivo encontrar estrategias asertivas para gestionar problemas o situaciones difíciles en el marco de las  dinámicas familiares, pero algunos objetivos más puntuales podrían ser:

  • Mejorar el funcionamiento general de la familia.
  • Favorecer la comprensión y empatía mutua entre los integrantes de la familia.
  • Fomentar el apoyo emocional entre los miembros del sistema familiar.
  • Diseñar estrategias de afrontamiento y habilidades de resolución de conflictos.
  • Colaborar en procesos de comunicación dificultosos.

Con el enfoque  de terapia familiar sistémica , los terapeutas no pretendemos realizar un diagnóstico, o identificar quién tiene un problema o es el responsable/culpable de cada situación. Por el contrario, trabajamos en  reconocer los patrones disfuncionales dentro del de las relaciones y el comportamiento  al interior de las familias que buscan nuestra ayuda.

  • Cuando haya dificultades de comunicación al interior de mi familia.
  • Antes o después de una separación o divorcio
  • Cuando alguno de los miembros tiene problemas con una adicción.
  • Cuando algún miembro de la familia padece una enfermedad física o mental.
  • Cuando los niños o adolescentes presentan problemas de actitud.
  • Cuando la familia enfrenta algún duelo importante, como por ejemplo la muerte o enfermedad de uno de los miembros.
  • Cuando estoy teniendo problemas de pareja.
  • Cuando hay violencia física, psicológica o sexual intrafamiliar.
  • Cuando los padres necesitan entrenamiento, orientación o educación en Pautas de Crianza.
  • Cuando hay problemas en la relación de los hijos con los padres

Todas las familias pasan por momentos más complicados que requieren adaptación. Algunas circunstancias o momentos vitales pueden influir negativamente en la dinámica familiar, por ejemplo el nacimiento de un hijo, la muerte de algún familiar, divorcio, la emancipación de alguno de los hijos, crisis económicas, enfermedades, infidelidades etc. En todos estos casos podría tener mucha utilidad la Terapia Familiar.

La adecuada relación de los padres con los hijos es indispensable  para que los niños, adolescentes y jóvenes  se desarrollen de forma adecuada y en un ambiente saludable. Muchas veces existen problemas  en la relación de los padres con los hijos, que estos no logran resolver, es allí cuando consultar a un terapeuta familiar podría ayudar.

Otras veces, los problemas en la relación entre los padres aún juntos o ya separados influyen de manera negativa en los hijos o en otros miembros de la familia, en estos casos es necesario ajustar la dinámica de esta relación para que no repercuta negativamente en los otros integrantes del sistema. Por medio de la terapia familiar es posible ajustar los patrones de interacción y por tanto mejorar la relación y los conflictos que puedan presentarse.

Cuando alguno de los miembros tiene una enfermedad física o mental,  puede afectar a toda la estructura y dinámica familiar. En estos casos es necesario acudir a un terapeuta familiar que pueda ayudarnos a entender, gestionar y afrontar la enfermedad y orientarnos frente a cómo interactuar con la persona que la padece.

Cuando dentro de la familia se presenta violencia  física, psicológica o sexual por parte de alguno de los miembros de la familia o entre varios, es necesario intervenir prioritariamente esta situación para evitar el impacto negativo que esto puede tener.

Una de las situaciones más comunes en la que los profesionales sugieren una terapia familiar es en el caso de niños y adolescentes de padres divorciados, cuando una pareja se separa, son frecuentes los casos en los que los padres utilizan a sus hijos herramientas de comunicación, competencia, venganza o manipulación.

Otra situación es cuando un hijo o hija adolescente demanda una autonomía que sus padres no quieren darle.

Otras casos donde podría ser útil una terapia familiar:

  • Problemas escolares
  • Desacuerdos con respecto al dinero
  • Infidelidades
  • Problemas con la familia extensa.
  • Cuidado de un familiar con necesidades especiales
  • Separación, divorcio conflictivo o no y planificación de las custodias compartidas.
  • El nacimiento de un nuevo hijo(a).
  • Rivalidad entre hermanos
  • Procesos de reproducción asistida.
  • Adopciones
  • Jubilación

Para poder comprender  las dificultades y  los conflictos que existen al interior de una familia, es fundamental conocer los roles que asumen cada uno de los miembros, así como sus conductas y maneras de relacionarse.

Usualmente a las sesiones acudirán todos los miembros implicados a la sesiones, pero el terapeuta determinará, de acuerdo a la pertinencia,  quien debería acudir en cada caso. Algunas veces se trabajará con toda la familia, mientras que en otras serán solo algunos de los miembros quienes asisten a la consulta.

El terapeuta familiar se fija en las dinámicas familiares e interacciones entre sus miembros, las alianzas y coaliciones que existen, las jerarquías y la estructura del poder, los límites intra y extra familiares. Siempre mantendrá una posición neutral sin tomar ningún partido. En algunos casos funcionará más periféricamente  solo señalando los patrones disfuncionales y en otros se involucra un poco más activamente para ayudar a ver los diferentes roles y conflictos.

En todas las sesiones de terapia de familia siempre se motivará a que todos lo asistentes puedan participar y dar su opinión y percepción de la situación por igual, así como la expresión de sus sentimientos.

 

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