Por Dra. Jimena Mayorga
La salud física y mental están íntimamente relacionadas. Cuando una de las dos se ve afectada genera automáticamente un impacto en la otra. Aislar los problemas de salud mental de los problemas de salud física es prácticamente imposible , ya que estos no ocurren de forma aislada.
Aproximadamente el 46% de personas con un trastorno mental tienen un problema físico de mediana o larga duración, las personas con un Trastorno mental grave disminuye su esperanza de vida 20 años en relación con la población general.
Cuando se afecta tu salud mental tienes más probabilidades de sufrir otras enfermedades como diabetes, cardiopatías y cáncer, entre otras.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define un buen estado de salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedades”.
Las enfermedades mentales y los problemas emocionales no afectan solamente la vida intrapsíquica de una persona. Por lo general las personas que sufren de ansiedad, depresión, estrés y otras enfermedades, pueden tener dificultades con su salud física, como problemas gastrointestinales, diabetes, hipertensión y sobrepeso.
Nuestra salud mental y nuestras emociones van siempre de la mano. La manera en que pensamos y lo que pensamos tienen efecto en nuestro cuerpo indiscutiblemente.
Aunque las personas con un mismo trastorno mental o dificultad emocional pueden desarrollar diversos síntomas físicos o afectaciones en su salud, hay enfermedades mentales que son clara y directamente vinculadas a enfermedades físicas específicas.
Las situaciones de ansiedad y estrés a las que nos vemos expuesto en la cotidianidad y más aún cuando padecemos una enfermedad mental hace que nuestro cuerpo libere diferentes sustancias como neurotransmisores y hormonas que movilizan las defensas de nuestro cuerpo y activan el “modo supervivencia” en nuestro sistema. Cuando nuestro cuerpo es expuesto de manera prolongada a la acción de estas sustancias el cuerpo sufre y comienza el desarrollo de enfermedades físicas.
Algunas de estas sustancias generadas por el estrés, se han relacionado con el desarrollo de cáncer.
LA DEPRESIÓN es una de las principales problemáticas de salud en el mundo, muchas investigaciones relacionan la ansiedad y la depresión con el aumento del riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Frecuentemente las personas con enfermedades mentales frecuentemente se ven afectadas por complicaciones físicas. Muchas veces las quejas o síntomas físicos de una persona con un trastorno mental son interpretadas como una manifestación más de su enfermedad, pero siempre será indispensable realizar chequeos de la salud física, para identificar las causas y definir el tratamiento.
Las graves enfermedades como el cáncer, la diabetes, las cardiopatías o el HIV, entre otras, generan una difícil carga emocional para quienes las padecen, incluso para quienes las superan, produciendo con frecuencia serias afectaciones comportamentales y psicológicas, entre las cuales la más frecuente es la depresión.
En relación con las enfermedades oncológicas las reacciones emocionales de los individuos son diversas dependiendo de la manera como sea percibida al enfermedad aparecerán reacciones de ansiedad, si es percibida como una amenaza; depresión, cuando se percibe una pérdida en las habilidades en general; e ira cuando se siente como una agresión y una injusticia.
En cuanto a las enfermedades cardiovasculares, dado que estas son profundamente afectadas por los hábitos sociales, alteraciones emocionales y patrones de comportamiento, son uno de los mejores ejemplos de las patologías psicosomáticas. Las situaciones de tensión emocional generan una respuesta de alarma en nuestro cuerpo caracterizada por un aumento de la secreción de catecolaminas y de la liberación de grasas a la circulación. Esta respuesta fisiológica se relaciona con la aparición de múltiples enfermedades cardiovasculares. Esto debido a la secreción masiva de noradrenalina, un neurotransmisor que produce aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial.
Casi el 75% de los pacientes ingresados en unidades coronarias presentan comorbilidad psiquiátrica, más frecuentemente ansiedad o depresión.
En algunos casos la medicación usada para el tratamiento de diversas enfermedades puede provocar impactos adversos en la salud física o mental de las personas con enfermedades físicas o mentales.
Los trastornos mentales son originados por diversos factores que afectan a las personas independientemente de su raza, género, estrato económico o edad, éstos se relacionan factores genéticos, psicológicos, neurológicos, ambientales o sociales, entre otros, es por ello que su evaluación, intervención y tratamiento requieren siempre de un equipo interdisciplinario (médicos, psicológicos, psiquiatras, trabajadores sociales, entre otros ), para trabajar conjuntamente en el mejoramiento la calidad de vida de la persona.

Factores Biológicos
- Genética: Un grupo de factores muy difícil de modificar y es diferente para cada individuo, en este grupo encontramos factores predisponentes así como factores determinantes
- Funcionamiento hormonal
- Funcionamiento metabólico
- Funcionamiento de tu sistema inmune.
Entorno
- Factores Socioculturales y económicos
- Entorno familiar
- Red de apoyo social Factores Físicos
- Medio ambiente, el clima , la contaminación, el ruido
Estilo de vida
- Actividad física
- Estado nutricional
- Accesibilidad a servicios médicos

Está demostrado que las relaciones familiares que tengamos contribuyen de manera directa e indirecta a nuestra salud y enfermedad. La familia es el grupo humano con el que mayor parte del tiempo y con quien posiblemente establecemos las relaciones afectivas más importantes y determinación, es por ello que todo lo que nos ocurra dentro de casa nos puede a afectar.
Usualmente los menores son los más afectados. El antecedentes de abusos, maltrato, abandono o negligencia puede retrasar el desarrollo neurológico de niños y adolescentes. El impacto de la violencia y estrés familiar en este grupo etario es incuestionable. Cuando los niños están expuestos a discusiones conyugales desarrollan altos niveles de estrés y angustia generando más probabilidades de desarrollar problemas de conducta, depresión y baja autoestima.
Los problemas físicos que generan el estrés al interior de la familia son más evidentes de lo que pensamos . Los síntomas físicos más frecuentes son la gastritis y úlceras, el asma, las migrañas, el infra o sobrepeso, la tensión muscular, entre otros
En conclusión es importante destacar que el tratamiento adecuado de los problemas emocionales puede mejorar en gran medida la funcionalidad de una persona que padezca una enfermedad física.
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