Cosas que debo saber si mi hija tiene anorexia o bulimia

Por Dra. Jimena Mayorga

La anorexia, la bulimia, el trastorno por atracones, entre otros con enfermedades médicas, que se ubican dentro del grupo de trastornos mentales y que se caracterizan por un grupo de signos y síntomas relacionados con pensamientos, sentimientos y acciones irracionales relacionadas con el peso, la imagen corporal y la comida, con afectación en el estado emocional, la vida social, el rendimiento y todas las áreas de la vida.

Se acompañan de alteraciones en las salud física y mental, afectando de manera importante el bienestar de cada persona y su entorno social y familiar y que pone en riesgo la vida del paciente.

Los
 trastornos 
de
 la Conducta Alimentaria 
son
 
resultado
 de
 muchos
 factores 
de vulnerabilidad:

  • Factores que predisponen o facilitan
 su 
aparición.
  • Los factores desencadenantes que
 funcionan
 como
 un “gatillo disparador”.

Y los factores 
que
 hacen que 
los 
síntomas 
de
 la
 enfermedad permanezca
n en 
el 
tiempo
 (factores 
de 
mantenimiento).

  • Factores 
que
 facilitan
 la 
aparición:

    1. Herencia:
 Los genes participan en la vulnerabilidad para padecer estas enfermedades. Es frecuente que las
 personas
 con
 trastornos
 de
 la conducta alimentaria tengan familiares 
que también 
los 
han 
padecido.
    2. Algunas enfermedades médicas, particularmente, endocrinológicas, metabólicas o neurológicas.
    3. Rasgos 
de 
la
 personalidad
      • Perfeccionismo
      • R
igidez
 o
      • Impulsividad
  • Factores Disparadores:


El 
desencadenante más frecuente y 
específico 
es 
HACER
 DIETAS, sin embargo hay otros 
desencadenantes como
:

  1. Situaciones 
de
 la 
vida
 que 
impliquen 
cambios 
bruscos,
 sufrimiento 
o 
incertidumbre, como por ejemplo: cambio de lugar de residencia, ingreso a la universidad, pérdida de un ser querido, la terminación de una relación importante, separación o conflictiva de los padres, entre otros.
  2. Historia
 de
 burlas,
 críticas 
o 
comparaciones en relación con 
la 
apariencia 
física y otros temas
  3. Conflictiva familiar.
  4. Experiencias 
traumáticas.
  5. Accidentes o lesiones físicas.
  6. Presiones 
familiares
 y

 de
 otras
 personas

 por tener un cuerpo delgado o perder peso.
  • Factores
 de 
mantenimiento:

    1. Malnutrición
 causada por la restricción o los malos hábitos de alimentación.
    2. Depresión
.
    3. Reconocimiento 
obtenido 
a
 través
 de
 la
 pérdida
 de
 peso.
    4. La 
falsa 
sensación
 de 
control 
que 
la 
persona
 cree
 tener
  en su vida  mediante los síntomas

  1. ANOREXIA
: Restricción 
voluntaria autoimpuesta 
de 
la 
ingesta
 de ciertos alimentos,  disminución de las porciones, selectividad en la preparación y cambios en la frecuencia de comidas,  con el propósito de perder peso a pesar de tener un peso normal o incluso bajo. Acompañado de 
miedo 
intenso e irracional 
a 
ganar
 peso
o 
y 
asociado a la distorsión
 de
 la
 imagen
 corporal.
  2. 
BULIMIA:
 Se
 caracteriza
 por la recurrencias de ingesta excesiva de comida usualmente 
alta
 en
 calorías,
 con
 sensación
 de
 pérdida
 de
 control,
 culpa
 y
 autorreproche,
 luego
 de
 los
 cuales
 realiza conductas compensatorias 
como
 el 
vómito 
autoinducido,
 abuso
 de
 laxantes,
 restricción alimentaria compensatoria, diuréticos 
o
 ejercicio
e excesivo con 
lo
 que se busca 
”deshacerse” 
las 
calorías 
ingeridas 
y 
evitar 
el 
aumento 
de 
peso.

  • Hace dietas
 radicales, come 
muy 
poco, 
evitan 
alimentos 
como: 
harinas, 
dulces 
y
 grasas 
por 
considerarlos 
»prohibidos» o peligrosos.
  • Manifiestan 
no 
sentir 
hambre.
  • Tiene comportamientos extraños al
 momento
 de
 comer
 como
: comer en pedazos muy pequeños , en platos o cubiertos especiales, comer en un orden específico, secar la grasa o quitar las salsas, contar las veces que se mastica, y muchos otros.
  • Preparan
 comida
 para
 otros, pero no se comen lo que preparan.
  • Controlan
 permanentemente lo que comen, a qué hora lo comen, cómo se preparan los alimentos, así como 
las 
calorías 
ingeridas
.
  • Evitan
 asistir a eventos familiares o sociales donde deban comer, generando aislamiento social.
  • Hacen actividad física de manera excesiva.
  • Pueden 
presentar momentos de 
ingestas 
compulsivas 
y conductas compensatorias posteriores.
  • Oscilan 
entre 
no 
comer
, 
comer
 muy
 poco
 y
 excederse con la comida.
  • Siente que perderán el control una vez que empiezan a comer y que no van a poder parar.
  • Se 
provocan 
el 
vómito, usan 
laxantes o hacen 
ejercicio 
de
 forma
 exagerada
 o
 compulsiva.
  • Se 
sienten 
culpable
s o
 avergonzados 
por 
su 
forma 
de 
comer
.
  • Come
n a
 escondidas.
  • Usan sustancias 
supresoras 
del 
apetito
 y
 
adelgazantes
  • Permanentemente piensan y hablan de calorías,
 
peso y dietas
  • Preguntan 
frecuentemente si han subido de peso o están gordos. Revisan su figura en el espejo o los reflejo.
  • Se pesan o miden frecuentemente y tocan sus partes óseas, piernas, mejillas o abdomen frecuentemente

  • Iniciar 
una 
DIETA
 autoimpuesta, usualmente innecesaria.
  • Cambios en el peso
  • Irregularidades menstruales.
  • Debilidad
 y 
mareos.
  • Cambios en su 
estado 
de 
ánimo
 como
 ira, 
irritabilidad o agresividad.
  • Alteraciones en el patrón de sueño o sueño no reparador.
  • Dolores 
musculares y fatiga.
  • Caída 
del 
cabello.
  • Diarrea
 y/o
 estreñimiento.
  • Acidez 
estomacal 
y 
reflujo.
¡Sigue tu intuición!

Para abordar adecuadamente una persona que padece un trastorno de este tipo y conseguir su estabilización y recuperación es indispensable 
un 
trabajo 
en 
equipo interdisciplinario 
integrado
 por
 profesionales
 de
 la
 salud
 mental
 como:
 Médicos
 Psiquiatras,
 Psicólogos,
 y
 Nutricionistas.

El tratamiento se orienta a la
 identificación
 y
 flexibilización
 de
 patrones
 de
 pensamiento
 y
 comportamiento
 rígidos,
 por
 unos más
 flexibles
 y
 adaptativos. A 
identificar, 
clarificar 
y
 resolver 
conflictos que afectan el área emocional y relacional de las persona, enfocándose en la consecución de autonomía adecuada a la edad y el contexto,

 la
 vivencia
 de
 la
 corporalidad
 y
 las
 experiencias
 traumáticas,
 en caso de que hayan ocurrido.

El proceso terapéutico, requiere indispensablemente la vinculación familiar y de la red de apoyo con el objeto de obtener los elementos
 necesarios
 para
 la
 comprensión
 de
 las
 causas,
 síntomas,
 posibles
 precipitantes
 y
 factores
 de
 mantenimiento
 de la enfermedad y apropiación de herramientas 
de
 manejo 
en 
casa.

Es fundamental la rehabilitación 
nutricional
 con base en 
la
 definición 
de
 las 
necesidades 
y
 requerimientos 
nutricionales de manera personalizada de acuerdo a la edad, el sexo, la cultura, las coomorbilidades medicas, y el contexto social.

Es importante tener claro que estos
 trastornos
 suelen
 ser crónicos
 con
 períodos
 de
 exacerbación
 y
 remisión.

Las
 posibilidades
 de
 superar los trastornos de la Conducta Alimentaria  totalmente
 recibiendo
 tratamiento
 adecuado
 son
 del
 50%.
 
 Un
 25%
 
más
 logra
 controlar
 de
 forma
 significativa
 los
 síntomas
 y
 el 25% restante pueden mantener la enfermedad de manera crónica o incluso morir.

Estos
 resultados
 y
 su
 mantenimiento
 en
 el
 tiempo
 varían
 dependiendo
 de
 la
 cronicidad
  y severidad de
 los
 síntomas
, la
 presencia
 de
 otras 
enfermedades
 psiquiátricas como depresión, ansiedad, trastornos de personalidad y abuso de alcohol y sustancias, así como la disfunción 
familiar.

En
 estos
 trastornos
 las
 recaídas
 son
 frecuentes
 y
 deben
 considerarse
 parte
 del
 proceso
 de
 tratamiento. Es importante tener en cuenta 

que buena parte del
 éxito 
del  proceso de recuperación 
depende
 del trabajo comprometidos entre 
el
 equipo 
de 
profesionales, el paciente y fundamentalmente 

la 
familia.

 

 

  • Manifiesta su preocupación de manera amorosa y genuina, evita los discursos y regaños, no ayudan mucho y empeoran la tensión emocional que hace más difícil manejar la enfermedad. Hazlo en privado, no frente a otros.
  • ¡Infórmate! Al 
tener 
mayor 
información, 
podrás 
entender 
lo 
que 
está 
pasando.
  • Mantente abierto 
al 
diálogo, escucha 
y
 respeta a la
 persona
 afectada.
  • Nunca hagas comentarios sobre su apariencia física.
  • Acompáñalx en la 
hora 
de
 comer, siguiendo las indicaciones nutricionales verificando que se incluyan todos los 
grupos 
de 
alimentos 
(proteínas, 
lácteos, 
carbohidratos, 
frutas 
y 
verduras) en las porciones y preparaciones adecuadas
.
  • Hagan juntos todas las 
comidas 
en 
un 
lugar
 apropiado 
para 
comer, sin
 distracciones 
(televisión,
celulares).
  • Haz 
un 
mercado 
normal, 
no 
especial
 para 
la 
persona 
enferma.
  • Reconoce los 
logros.
  • Siempre busca ayuda profesional para el paciente y para
 ti.

 

¿Consideras que necesitas ayuda profesional?

 

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